
Ora et Labora: una leyenda del mar rescatada en Lanzarote
Cuando hablamos de embarcaciones con alma —de aquellas que han sobrevivido a naufragios, guerras, incendios y décadas de abandono— pocas historias resultan tan sorprendentes como la del velero histórico Ora et Labora. Una joya de la navegación tradicional que hoy, más de un siglo después de su construcción, sigue flotando gracias a la pasión de quienes creen que preservar el patrimonio marítimo es una forma de honrar la historia.
Un velero del siglo XIX con raíces en el norte de Europa
Construido en 1888 en los astilleros de Finkenwerder, Alemania, el Ora et Labora nació como una balandra de velas cangrejas. Su silueta clásica recuerda a las embarcaciones de pesca artesanal del Atlántico Norte y a las tradicionales balandras canarias que durante décadas faenaron frente a la costa africana.
Aunque en sus primeros años navegó bajo bandera holandesa como buque de carga ligera —un tjalk de líneas robustas y eslora generosa— pronto pasaría a formar parte de la flota pesquera alemana. Y no sería una vida fácil.
Naufragio, guerra y transformación
En 1909, la embarcación sufrió un trágico naufragio en la costa de Frisia. El intento de rescate —fallido y épico— está documentado en crónicas alemanas como uno de los episodios más duros de la navegación de la época. Aun así, el barco fue reflotado, reparado y, en 1937, rebautizado como Kormoran, iniciando su vida como motopesquero.
A lo largo del siglo XX, la embarcación se fue adaptando a los nuevos tiempos: instalación de motor, cambios de matrícula, reformas estructurales, reducción de velamen… Pero nunca perdió del todo su esencia. En 1979 recuperó su nombre original y fue transformado en barco de recreo y charter clásico.
De Alemania a Canarias: renacer entre cenizas
El Ora et Labora llegó a Lanzarote a finales de los años 80, pero su travesía estuvo lejos de terminar. Víctima del abandono, sufrió un incendio mientras permanecía varado en el puerto de Playa Blanca, quedando su estructura gravemente dañada.
Durante casi tres décadas, este barco restaurado en Lanzarote permaneció olvidado… hasta que en 2015 fue restaurado por Ramón Martín Umpiérrez, un amante del mar que inició su restauración con el apoyo de fondos europeos. El proyecto dio lugar a un museo flotante de pesca tradicional, que operó durante varios años como espacio cultural y turístico, ofreciendo visitas y salidas didácticas.
Segunda oportunidad: un futuro en el horizonte
Tras el fallecimiento de Ramón en 2019, el velero volvió a deteriorarse y fue finalmente subastado en 2025. Hoy, en manos de un nuevo armador, se abre una nueva etapa para este charter clásico en Lanzarote. Una oportunidad para seguir contando historias a vela, para educar sobre el patrimonio marítimo y para navegar, una vez más, con orgullo.
Patrimonio que flota: más que un barco
El Ora et Labora no es solo un velero restaurado. Es un símbolo de resistencia, memoria y pasión por el mar. Un testimonio flotante de las múltiples vidas que un barco puede tener si alguien decide creer en él.
Y tú, ¿te animas a conocerlo?